Quien puede adoptar

Los requisitos para la adopción internacional son los mismos que para la adopción nacional y están previstos en el art. 6 de la Ley  184/83 (tal y como modificado por la Ley 149/2001) que disciplina la adopción y el acogimiento y consideramos útil indicarlo  porque su contenido es el que más interesa a las parejas.

"Pueden adoptar todas las parejas unidas por el vínculo del matrimonio desde hace tres años por lo menos o que alcancen esos años sumando a la duración del matrimonio el período de convivencia prematrimonial,  entre los que no exista separación personal, ni siquiera de hecho y que sean idóneos a educar e  instruir y capaces de mantener a los menores que quieren adoptar."

Por lo que concierne la edad, según la ley:
- la diferencia mínima entre el adoptante y el adoptado se establece en 18 años;
- la diferencia máxima entre los adoptantes y el adoptado se establece en  45 años para uno de los cónyuges y en  55 para el otro. Este límite se puede derogar si los cónyuges adoptan a dos o más hermanos y si tienen un hijo menor de edad natural o adoptivo.
Esto quiere decir que si la futura madre tiene 47 años y el futuro padre 56, el matrimonio puede adoptar a un menor de 2 años o más mayor.
Si la futura madre tiene 54 y el futuro padre 63, los cónyuges pueden adoptar un menor  de 8 años o más mayor.
Si la futura madre tiene 50 años  y el futuro padre 68 años, pueden adoptar a un menor de 13 años.
Los límites de edad introducidos por la ley tienen por finalidad garantizar al adoptado unos padres idóneos para que puedan criarlo  y seguirlo hasta la edad adulta, en una condición análoga al de los padres naturales.
Esto es lo que prevé la ley italiana,  pero como la combinación con el niño adoptable la decide la Autoridad extranjera, los límites que nuestro legislador ha desplazado hacia muy adelante - para permitir que también las parejas menos jóvenes puedan adoptar - son poco eficaces en realidad, ya que la mayor parte de los Países extranjeros privilegia a las parejas jóvenes.
Así pues, para adoptar es necesario:
- ser dos;
- estar casados en el momento de la declaración de disponibilidad;
- probar documentalmente o por testimonio, cuando el matrimonio haya sido contraído desde hace menos de tres años - la convivencia continúa, estable y  duradera antes de la celebración del matrimonio por un período de tiempo que complete los 3 años;
- no tener en acto ningún procedimiento de separación, ni siquiera de hecho.
Asimismo, los aspirantes padres adoptivos tienen que ser idóneos a educar e instruir  y  capaces de mantener a los menores que quieren adoptar.
Está claro que para estos últimos requisitos no se puede proceder, como para los precedentes, con una simple verificación formal sino que es necesario efectuar una evaluación más compleja "en el mérito", es decir, en los contenidos  y en las modalidades de la relación de pareja, evaluación  que es efectuada por los Tribunales de Menores y realizada trámite los servicios socio-asistenciales de los Entes locales, también en colaboración con los servicios sanitarios locales ya que la interdisciplinaridad es necesaria para llevar a cabo una observación correcta de la relación de pareja,  de su disponibilidad real a acoger a un hijo  y de sus recursos para hacer frente a las eventuales dificultades de inserción.